Sobre dormir en la misma cama con mi hijo existen tantas opiniones como maternidades hay, nos dicen que es lo mejor por esto y lo peor por lo otro… así que regresamos a ese círculo vicioso donde queremos, pero” NO DEBEMOS PORQUE ME DIJERON QUE…”
Entonces hablemos sobre dormir con nuestros hijos en la misma habitación; es muy importante decir que esto es una decisión de pareja, es alguien más quien entrará en esta dinámica de dos y cambiará todas las costumbres que teníamos ya en nuestra vida de pareja, tanto en ritmos de sueño como a lo que en relaciones sexuales e intimidad se refiere, pero si los dos están comprometidos y tienen claro este panorama no será difícil encontrar momentos para la pareja y es una gran oportunidad para ser más creativos, pero repito que es necesario que los dos estén ilusionados con esta nueva etapa, ya que de no ser así podría crear fisuras en la pareja y esto por múltiples razones podría ser muy contraproducente para el sistema familiar.
Por otro parte, el mayor temor es al de aplastar a nuestros hijos, si disponemos un lugar adecuado para practicar el colecho, es decir, una superficie plana, con espacio para acompañante y bebe (no sofá ni camas demasiado pequeñas) sin exceso de cobijas ni almohadas, asegurándonos de que no exista espacios entre pared y colchón donde pueda quedar atascado el bebe y por supuesto que quienes van a dormir con ellos no estén bajo sustancias que puedan inhibir su capacidad de respuesta, pues no debería a existir un gran riego de asfixia y digo “un gran riesgo” porque éste siempre está, aunque nuestro bebé duerma solito en su propia cuna.
El colecho es, como la gran mayoría de las cosas en maternidad, una decisión que se debe tomar según la tranquilidad y comodidad de cada familia, por esto no es bueno ni malo, lo malo es inhibirse u obligarse a hacerlo solo porque alguien más juzga tu manera de maternar o lo que te pide nuestro instinto.